Tres hombres conducían y ocurrió un accidente entre los tres. El accidente envió a los tres hombres al cielo. En las puertas del cielo, San Pedro pidió cada uno el estado de su matrimonia.

El primero respondió—He tenido dos aventuras amorosas. Por eso, San Pedro estaba enojado y le dio un coche pequeño para conducir las calles del cielo.

El segundo respondió—He tenido solamente una aventura amorosa. San Pedro tuvo compasión, es decir, le dio un coche mediano para conducir las calles del cielo.

Finalmente, el tercer hombre respondió, --San Pedro, he sido fiel desde el día que me casó.

Pues, San Pedro estaba contento y le dio un coche grande para conducir las calles del cielo.

Muchos años pasaban. Un día, los tres hombres se encontraron en el mismo semáforo. Los dos hombres miraban a tercer hombre lloraban en su coche grande.

--¿Qué pasó?--preguntó el primer hombre. --Tú eres el hombre más suerte en el cielo con su coche grande y conductor. ¿Por qué tan triste?

Respondió el tercer hombre, --Acabo de ver mi esposa en un monopatín.